¡QUE NO SE PIERDA EL ESTILO!

OLIVIA SATURDINA

¡QUE NO SE PIERDA EL ESTILO!

(Lectura: 2 minutos y medio)

Octubre de 2000. Ahí baja por la calle Bolívar o la de las cooperativas hacia la plaza de Granada. Es Olivia Guarín, Saturdina.

 Ahí viene con su estatura mediana, lo mismo que su edad, con las tres bolsas repletas de ropa, colgadas de su cuerpo Cotobito; y con ser así, tiene un meneíto o tongoniaíto lo más de cadencioso y sugestivo, en una especie de danza de cortejo del palomo. Hace solo unos minutos lloraba y ahora canta de lo más de entonada, una canción guasca de Darío Gómez.

 ¡Hela ahí!

-“No me la dejo hacer de Tatiana, porque me deja como a un pisco.”  -Dice, refiriéndose a su cabello corto y horizontal en la frente o capul. Esa cortina de pelo casi le tapa sus ojos, los que todavía están húmedos, producto de su anterior llorada. Porque en La Saturdina sí que es cierta la premisa de que la risa y el llanto son hermanos gemelos.

 Le pregunto por lo que lleva en esas abultadas bolsas y me responde:

En ésta, llevo la ropa nueva para empisparme; en la otra, la sucia y en la más chiquita llevo una colchita.

Camina mucho; hasta el talón se le raja debido al polvo y viento que se filtra detrás de sus chanclas. ¡Es una desplazada más en su propio pueblo!

 Viene y se desgrana en una cantidad de preguntas y explicaciones:

-La Belisaria me dijo que boba.

– ¿Sí me irán a hacer la piecita donde los Titos? –

-Ese muchacho si está querido pa´yo.

-Oítes… oítes… ¿irá a llover hoy?

Viste de blanco para parecerse a una dotora y poder “darles sacristán caliente (Dristán Caliente) a los que están enfermos de gripa”.

También lo hace, para guardar una especie de luto blanco desde que se murió aquel que es el papá de los dos hijos. 

 -Cuando me olvide dél, me voy a vestir bien encachacada.

– ¿Pa´qué negar que eran dél?   -Me dice, refiriéndose a sus hijos.

– Al niño que tuve se lo llevó “Tafamiliar” (Bienestar Familiar). Allá está mejor, ¿cierto?

Y -oítes, oítes…de la niña no sé nada. – (Lo dice con un dejo de gran melancolía).

Le hace el aseo a la Inspección de Policía; ¡y el día que Claver Zuluaga, el Inspector se lo impida, ¡será fija una berriada todo el día!

 De pronto se pone feliz y bailando en la Variante, me dice:

¡Cuando yo me muera, quiero un entierro bien coposo y pomposo, con flores y mantos y de todo!

– Y que la Banda Mensual (marcial) toque así: “Taca-chinchin-chín;  taca-chin-chin-chín.” – Y lleva el ritmo militar con sus manitas.

– Y que Don Alonso Giraldo avise por el micrófio que Olivia se murió, pa´ que vaya a verme toda Granada.

No es propiamente una pordiosera, pues trabaja en oficios humildes, pero por su simpatía la gente la aprecia y le dona espontáneamente algunas monedas. Ella, que no tiene nada, cuando lo hace, pide para los demás y siempre está dispuesta a dar limosna. Las monedas que alcanza a tener las reparte en montoncitos para darle a cada recogedor de alguna obra social como la de San Vicente de Paúl.

 Después de entregar la plata, dice con esa satisfacción que solo puede dar el servicio a los demás:

-¡Formalita yo! ¿No cierto? –

Pregunta por la hora:

-Oítes, oítes.  ¿qué horas son? ¡Es que tengo afán porque tengo que ir a lavar ropa a donde Diego Iván Aristizábal y a otras casas!

Me muestra una moneda de cincuenta pesos: 

-Oítes, oítes. Mirá lo que me dieron en una casa por trabajar todo el día. –

¿Será verdad, o mentira? Imposible deslindar esos límites en ella.

Comienza a tararear una canción del Dueto Revelación con su lenguaje propio;

-“Mi vida es prestada porque tiene dueño  y ese propietario se llama mi Dios; por eso la llevo tranquilo y sereno; a él se la debo a el celador …”  (Realmente es: a él se la doy)

 Se va, y al marcharse me asalta el pálpito de si habrá alguna semejanza entre Saturno y Saturdina o será la coincidencia de que ella anda o la vemos como en otro planeta.

 

Glosario:

-Cotobito: Corto y gordito, sin llegar a la obesidad.

-Meneíto o  tongoniaíto: Movimiento rítmico como una danza del palomo.

-Pisco: Pavo macho muy ostentoso sin llegar a ser pavo real.  Ave doméstica galliforme americana, de mayor tamaño que la gallina. 

– La Belisaria: Mujer que vivía enamorada del presidente Belisario Betancur.

-Guasca: Tipo de música de carrilera, de cantinas o bares.

-Se le raja: Se le cuartea en profundas y a veces dolorosas grietas.

-Empisparme; Ponerme linda, pispa.

– Pomposo: elegante, de fiesta y mucha pompa

– Chanclas: Calzado bajito con la parte posterior descubierta. Zapatilla sin talón.

-Tafamiliar: Instituto Colombiano de Bienestar Familia.

-Colchita: Vestido para la cama; cubrelecho.

-Encachacada: Vestida con las mejores prendas, para verse cachaca, que en la costa es referente de paisa o del interior del país.

– Bien  coposo: Muy amplio de la cintura para abajo para dar aspecto de novia o de princesa. 

-Berriada: llorada sin consuelo y a veces sin motivo aparente.

– Micrófio: micrófono para amplificar la voz.

-Formalita: Amplia, caritativa.

-Pálpito: Corazonada, pensamiento que se viene sin pensarlo.

José Carlos

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Acumular durante años en su memoria historias, consejas, anécdotas, dichos y apodos para luego contarlas en un lenguaje sencillo, amable y humorístico fue una tarea que se impuso José Carlos Tamayo Giraldo hace más de 25 años para acrecentar el amor de sus paisanos hacia su pueblo, Granada.